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Como remangar correctamente una camisa
Remangar correctamente una camisa es un gesto sencillo, pero con mucho impacto en tu estilo. Y, cuando lo haces bien, proyectas una imagen relajada, segura y cuidada.
Si alguna vez has intentado remangarte la camisa y el resultado ha sido un puño torcido, una arruga imposible o una manga que se cae a los dos minutos… tranquilo, nos ha pasado a todos. Remangar correctamente una camisa es un gesto sencillo, pero con mucho impacto en tu estilo. Y, cuando lo haces bien, proyectas una imagen relajada, segura y cuidada.
En esta guía te explicamos cómo remangar una camisa con estilo, qué método elegir según el tejido, el tipo de puño o el dress code, y qué errores evitar para que tu look se mantenga impecable de la mañana a la noche.
Antes de arremangarte: elige bien la camisa y el contexto
Antes de pensar en técnicas, conviene preguntarte dos cosas: ¿Qué camisa llevo? ¿Dónde voy?
No es lo mismo remangar una camisa lisa de algodón para una tarde con amigos, que una camisa Oxford más estructurada para un ambiente semiformal. Tampoco es igual una camisa a cuadros si buscas un look desenfadado.
- Si quieres un estilo limpio y versátil, apuesta por una camisa lisa.
- Para looks más relajados y con textura, una camisa a cuadros es perfecta.
- Si buscas estructura, resistencia y buen comportamiento al remangarse, la camisa Oxford es la opción más fiable.
Cada tejido reacciona de forma distinta, así que elegir bien te ayuda a que el resultado sea más cómodo y más elegante.
Tejidos (Oxford, algodón, lino): cómo reacciona cada uno
El tejido influye muchísimo en cómo se comporta la manga al doblarla:
Oxford
Grueso, firme y con cuerpo, el tejido Oxford permite dobleces definidos que no se deshacen fácilmente. Ideal para el doble clásico o el master roll.
Algodón
Es el más común. Se adapta bien a todas las técnicas, pero tiende a arrugarse si no haces los pliegues con precisión.
Lino
Más ligero y menos estructurado. Es fresco y elegante, pero conviene optar por vueltas amplias y limpias. Un roll muy apretado se deshará con facilidad.
Como norma general: cuanto más rígido el tejido, más simétrico quedará el remangado.Tipo de puño y ajuste en la muñeca
- Puño simple: fácil de remangar, cómodo y rápido.
- Puño doble o francés: no se recomienda remangarlo; está pensado para gemelos.
- Puño ajustado: si te queda muy justo, será difícil doblarlo con limpieza.
- Puño con forro interior llamativo: perfecto para la vuelta alta.
Si tu camisa tiene una buena estructura en el puño, el resultado será siempre más limpio.
Dress code: cuándo sí y cuándo no
Remangarte la camisa transmite cercanía, naturalidad y dinamismo, pero hay ocasiones donde no encaja.
Cuándo sí
- Reuniones informales.
- Afterwork o comidas casual.
- Eventos al aire libre.
- Situaciones donde quieras proyectar frescura y confianza.
Cuándo no
- Entornos estrictamente formales (ceremonias, actos oficiales).
- Reuniones donde necesites máxima seriedad.
- Cuando lleves una americana y el remangado sobresalga por debajo (da mala imagen).
Remangarte es un gesto de estilo… pero también de contexto.
Formas de remangar una camisa
Puede parecer sencillo, pero remangar una camisa correctamente tiene su ciencia. Existen diversas formas de hacerlo, y cada una de ellas proyecta una imagen diferente que se adapta mejor a un tejido u otro.
Doble clásico en dos pasos: rápido, limpio y simétrico
Ideal si buscas practicidad. Funciona muy bien con camisas de algodón u Oxford.
Paso 1: Desabrocha el puño y la abertura del antebrazo. Dobla el puño hacia arriba siguiendo la costura, dejando la cara interior hacia fuera.
Paso 2: Vuelve a doblar otra vez hasta cubrir totalmente el puño. Ajusta la altura para que ambas mangas queden simétricas.
Resultado: Un aspecto ordenado, sencillo y sin bultos. Perfecto para remangar una camisa de hombre sin complicarte.

“Master roll” o vuelta italiana: manga hasta el codo sin bulto
Si quieres saber cómo remangar una camisa con estilo, esta es la técnica que más verás en street style y en editoriales de moda masculina.
Funciona especialmente bien para remangar una camisa de manga larga hasta el codo.
Paso 1: Dobla la manga hacia fuera utilizando toda la longitud del puño.
Paso 2: Sube ese pliegue hasta justo por debajo del codo.
Paso 3: Dobla desde abajo una parte de la tela para cubrir parcialmente el puño, dejando asomar un pequeño borde.
Resultado: Una manga firme, que no se cae y con un aspecto más italiano, desenfadado y con carácter.
Vuelta alta con puño a contraste: cuando el interior merece lucirse
Perfecta para camisas que tienen un interior del puño con color, textura o estampado.
Cómo hacerlo: Haz una vuelta amplia, dejando que el interior quede bien visible. El secreto está en mantener una sola vuelta, alta y limpia, sin dobleces adicionales.
Cuándo usarla: Queda excelente en looks relajados, sobre todo con camisas casual de cuadros o combinadas con denim.
Aprovecha la trabilla del codo: fija la manga con el botón correcto
Si quieres saber cómo remangar una camisa con botón en el codo, esta es la forma más práctica.
Paso a paso:
- Dobla la manga hasta un poco por encima del codo.
- Localiza la trabilla interior (esa pequeña tira de tela que suele pasar desapercibida).
- Sácala y fíjala al botón exterior.
Ventaja: La manga queda estable todo el día y es perfecta para momentos de actividad, viajes o días calurosos.
Errores comunes al remangarse y soluciones rápidas
Es normal cometer ciertos errores cuando uno se remanga la camisa. Por suerte, evitarlos es sencillo.
Alturas diferentes entre mangas
Solución: Colócalas una junto a otra y ajusta el pliegue superior. Solo lleva diez segundos y cambia por completo tu imagen.
Demasiados pliegues
Solución: Mantén máximo dos dobleces. Más de eso crea volumen innecesario.
Remangar con la camisa demasiado ajustada
Solución: Usa un pliegue más suelto o el master roll, que reparte mejor la tensión del tejido.
Remangar sin desabotonar el puño
Solución: Siempre desabrocha el puño y la abertura. Si no, la manga se deformará.
Hacerlo con una camisa excesivamente formal
Solución: Evita remangarte en puños dobles o en eventos formales. No es el momento.
Remangar bien tu camisa es un gesto pequeño, pero lleno de intención. Proyecta dinamismo, frescura y un punto de estilo casual muy favorecedor. Y, con las técnicas adecuadas, puedes adaptar el remangado a cualquier situación: desde un look relajado con una camisa a cuadros hasta un estilo más pulido con una camisa Oxford.
¿Preparado para darle un toque más personal a tu forma de vestir? Aquí empiezan esos detalles que marcan la diferencia.
